Mandar obedeciendo. Fue el mandato que decenas de miles de personas nos dieron en Vistalegre 2. O lo que es lo mismo: el máximo órgano de Podemos son sus inscritos e inscritas. Por eso, cualquier proceso interno debe aprovecharse para seguir creciendo. Y eso es, a todas luces, estupendo. Porque si aumentan nuestras inscritas, seguramente aumente nuestra fuerza. Al menos así debería ser. Sobre todo si no caemos en el error de delegar la militancia política a una pantalla de ordenador. Porque es cierto que nacimos para ser diferentes y facilitar la participación, pero no lo es menos que hoy somos aún más conscientes de la necesidad que tenemos de fortalecer un cuerpo militante que pueda cambiar nuestras vidas más pronto que tarde.

Podemos es un verbo en primera persona de plural. Lo dijimos hace ya casi cuatro años en muchas plazas de muchos pueblos y ciudades de todo el estado. Lo dijimos también en Asturias. En la primera campaña electoral de las europeas, la historia de este país dio un vuelco. Pero hoy, tiempo después, sabemos que es un vuelco insuficiente. Hemos madurado mucho desde entonces, crecido y aprendido de innumerables errores pero después de nuestra última Asamblea Ciudadana Estatal tenemos una responsabilidad enorme que ha puesto sobre nuestros hombros lo más valioso que tenemos: nuestra militancia.

Y es que aunque nos quede mucho por aprender, aunque sigamos cometiendo errores y a pesar de los aciertos y desaciertos, esta herramienta que llamamos Podemos es lo mejor que le ha pasado a la gente de abajo en los últimos años en el plano institucional. Tanto en el Grupo Parlamentario de Asturias como en el Congreso de los Diputados o en el Parlamento Europeo hay cargos públicos al servicio de la mayoría social de Asturias que cada día intentamos mejorar un poco nuestro trabajo, siendo voces e impulso popular allí donde les representamos. Pero con eso tampoco es suficiente.

Llevamos a nuestras espaldas la responsabilidad de representar a millones de ciudadanos y de ciudadanas que quieren un cambio real y esa ciudadanía tiene que poder encontrar los cauces para ser escuchada a la interna de nuestra organización. Precisamente porque siempre apuntamos a la imperiosa necesidad que tenemos de ser multitud.

Ayer leía las siguientes palabras de Anaya Caraduje, Secretaria General de Podemos Llanera y hoy candidata al Consejo Ciudadano Autonómico de Podemos Asturies en la lista que encabeza Héctor Piernavieja: “Quiero que vengas y quiero que te quedes, porque sólo contigo se pueden cambiar las cosas que no están bien y corregir los errores que nunca debieron cometerse”. Me parece que esta frase resume a la perfección el sentido de un proceso interno. Un proceso que debe ser el espacio del debate de las ideas y de la reflexión para que tengamos la posibilidad de que Podemos sea mejor y más fuerte para el futuro.

La democracia sólo se entiende en movimiento. Porque si no somos conscientes de ello, estaremos trabajando para la reacción. Bienvenidas todas aquellas personas que siguen esperanzadas con que es posible echar a la mafia de las instituciones, manteniendo miles de pies, manos y corazones en las calles que no nos hagan nunca perder el rumbo. Peleemos por un Podemos en Asturies en el que cualquier persona decente se reconozca y que sea una apuesta de futuro para nuestra tierra.

(Este artículo fue publicado en la versión impresa de El Comercio el 30 de noviembre de 2017)

Comments

comments

About Author