Hemos ganado la batalla.  La pesca con pulsos eléctricos, que paraliza a los peces al disparar un impulso de electricidad a través del agua justo por encima del lecho marino, ha sido prohibida en la Unión Europea. Un crimen ecológico y medioambiental que hasta ahora seguía vigente, una práctica violenta y dañina que también mata la pesca artesanal.

 

Comments

comments

About Author